El secreto de la autonomía del móvil no solo está en la batería.

Saludos a todos los que nos leen, la batería sigue siendo uno de los problemas que nos ataña a todos los usuarios de smartphone y muchos pensamos a la hora de comprar un terminal que la cantidad de miliamperios nos garantiza una mayor autonomía. Tenemos que admitir que los fabricantes van ofreciendo soluciones cada vez más prometedoras que nos permiten disfrutar horas y horas de nuestro smartphone, por muy grande que sea su pantalla o muchos núcleos tenga su procesador. No obstante, el gran desafío y el quebradero de cabeza de los departamentos de I+D de las grandes compañías sigue estando ahí: ¿cómo conseguir mayor autonomía con displays cada vez más grandes y con más resolución?

Miliamperios custodiados en chasis unibody

Antes de continuar, quizá venga bien recordar lo que es un amperio. Si nos atenemos a la definición oficial de la Oficina Internacional de Pesas y Medidas, Un amperio es la “corriente constante que, mantenida en dos conductores rectos paralelos de longitud infinita, de sección circular despreciable, y colocados a un metro de distancia en el vacío, produciría entre estos conductores una fuerza igual a 2 x 10^–7 newton por metro de longitud”. Pero, casi es mejor simplificar y quedarnos con que es una unidad de medida de la intensidad de la corriente eléctrica.

En el campo que nos ocupa, la unidad de medida eléctrica que nos interesa es la milésima parte del amperio, el miliamperio, por hora (mAh). Este revela la carga eléctrica máxima que es capaz de almacenar la batería, lo que condiciona la carga que es capaz de suministrar al dispositivo. Por tanto, cuántos más miliamperios tenga una batería, más debería tardar en descargarse, aunque eso dependerá también de otros factores que veremos más adelante.

En el panorama actual del mundo smartphone, la mayoría de los grandes fabricantes optan por integrar baterías formadas por iones de litio (baterías Li-ion), cuyo conductor principal es la sal de litio. Estas son ligeras, compactas y cuentan con un ciclo de vida útil que varía desde los 300 a los 1.000 ciclos de carga. No obstante, últimamente estamos viendo la proliferación de soluciones que utilizan polímeros de litio (Li-Pol). Otorgan mayor autonomía en el mismo tamaño y se cree que serán la tendencia general a corto plazo.

Por otro lado, hace unos años los terminales premium con chasis unibody comenzaron a hacerse un hueco en el mercado frente a los smartphone con baterías extraíbles. Las ventajas de la primera opción son diseños más atractivos, terminales más delgados y mayor protección frente a la entrada de polvo o humedad, entre otras. Eso sí, la gran parte de los usuarios que necesiten sustituir este componente deberán acudir a un profesional.

Hoy en día, estos cuerpos con batería integrada se han convertido en tendencia y han dado libertad al fabricante para organizar el interior del terminal y ofrecer a los usuarios modelos más finos y elegantes.

Desterrando mitos y leyendas

Aunque se está avanzando mucho en el campo de la autonomía, perdura el temor de que las baterías de nuestros nuevos smartphones pueden estropearse si no realizamos los ciclos de carga completos o si en la primera carga no se deja conectado a la red durante al menos 12 horas. Este miedo viene dado de las antiguas baterías de níquel cadmio (NiCd), que ciertamente eran más sensibles a un uso irregular en el proceso de carga al generar el llamado “efecto memoria”.

Cuando el usuario realizaba ciclos incompletos (no cargar la batería al 100% o no agotarla del todo), se podía desencadenar una reacción química que provocaba la formación de cristales en el interior de la batería. Esto acababa por deteriorar el componente.

Con las baterías de litio de los smartphones actuales, este tipo de degradación ya es historia. Por tanto, ya no hace falta esperar a que un terminal se descargue por completo para comenzar a cargarlo ni dejarlo cargando una eternidad para llegar al 100%. No obstante y pese a que las nuevas baterías no parecen verse afectadas por el “efecto memoría”, se sigue recomendando realizar al menos una carga y descarga completa de vez en cuando. Será difícil terminar con el mito, pero al menos lo habremos intentado…

Otra cuestión que genera bastante controversia es la relacionada con la calibración. Si bien es cierto que podemos necesitar calibrar nuestra batería en determinados momentos para que los cálculos de carga sean correctos, es importante huir de las aplicaciones milagro que están presentes a cientos en Google Play. La mayoría no funcionan convenientemente y, en cambio, nos saturan de publicidad e incluso alguna puede “colarnos” algún tipo de malware.

Lo mejor es hacerlo de forma manual tres o cuatro veces al año. Así, cargamos el terminal al 100% de su capacidad y lo utilizamos hasta que se quede sin energía y se apague solo. Luego, esperamos 4 o 5 horas y volvemos a cargarlo por completo. De este modo, se habrá calibrado, la representación del porcentaje de carga será la adecuada y el funcionamiento de la batería, óptimo.

El software consume, pero también gestiona

La autonomía de un teléfono móvil no solo depende del tipo de batería integrada, sino del diseño del mismo, de su hardware, del software implementado y de la optimización que haga el fabricante del sistema operativo de acuerdo a las características del terminal. En efecto, en el lado del software muchos fabricantes acompañan a sus terminales de aplicaciones que facilitan al usuario el control y la gestión del mismo.

Con todo, la pantalla es elemento que más consume, más ahora que suelen ser de generosas dimensiones. Pero, nuestra forma de actuar con el smartphone será un aspecto clave que influirá en su duración.

El trabajo del fabricante continúa en nosotros

Estos son algunos consejos para optimizar nuestro consumo y ahorrar el máximo de batería:

    • Brillo automático desactivado: aunque el brillo automático es cómodo en muchas ocasiones, nada como un control manual del mismo. Es muy probable que el brillo esté demasiado alto en “modo automático” cuando manejamos el móvil antes de irnos a dormir o no se ilumine lo suficiente en condiciones de luminosidad adversa. Nosotros sabemos mejor que el sistema en qué condiciones de luz estamos y cuánta necesitamos en cada momento.
    • Desactivar conexiones innecesarias: toda conexión inalámbrica que no vaya a ser usada puede desactivarse para ahorrar batería. Nos referimos por supuesto a Bluetooth, WiFi, NFC o GPS.
    • Controlar las aplicaciones “chupópteras”: Hay apps que consumen una gran cantidad de recursos y quizá no nos compense mantenerlas instaladas. Para llevar un control sobre estas y su consumo, debemos ir a los ajustes de nuestro smartphone y acceder a “Administrador de energía/Consumo de energía de la aplicación o Uso de la batería”. Una vez dentro podremos controlar qué apps se “están pasando de vueltas” con nuestra batería. Si no son importantes siempre es posible desinstalarlas y problema resuelto. Pero, si se trata de una app de referencia, quizá podamos encontrar su versión “Lite“, que consumirá mucha menos batería.
    • Cuidado con la temperatura: Tanto las baterías de iones como las de polímeros de litio son especialmente sensibles a los cambios de temperatura. Es muy normal que muchos móviles se queden al calor de la toalla en verano, lo que provocará un irremediable deterioro en su vida útil. También es importante que carguemos nuestro smartphone con el cargador oficial suministrado por el fabricante. Se han dado muchos desgraciados casos de accidentes por baterías que acabaron ardiendo, en muchos casos el culpable era un cargador inadecuado. La temperatura ideal a la que mantener la batería de nuestro smartphone no debería superar los 20 o 25 grados.

Grafeno como apuesta de futuro

Hace 8 años, dos científicos de origen ruso fueron galardonados con el premio Nobel por conseguir aislar a temperatura ambiente una sustancia llamada grafeno. Presente en la naturaleza en abundancia y olvidada por la ciencia prácticamente desde los años 30 del siglo pasado, ahora está en boca de todos. Los científicos coinciden en que el uso del grafeno es prácticamente ilimitado y, por supuesto, tiene y tendrá un papel vital en el futuro de la electrónica de consumo.

Algunos usuarios ya sueñan con smartphones que incorporen baterías de grafeno capaces de multiplicar las capacidades de autonomía. La realidad es que esos sueños podrían hacerse realidad muy pronto, ya que los departamentos de I+D de las distintas empresas tienen la vista y el tacto puestos en las capacidades del grafeno como revolución en la siguiente generación de smartphones. ¿Se imaginan una batería ultraligera de 4.500 mAh capaz de cargarse completamente en diez minutos? Pues no os vayas muy lejos porque el futuro está a punto de hacer su entrada estelar para dejarnos con la boca abierta.

Mientras llega, y siempre que nuestros teléfonos lo soporten, podremos disfrutar de los sistemas de carga rápida, que suministran mayor caudal de energía al dispositivo para que se cargue en menos tiempo, o de carga inalámbrica, que generan un campo electromagnético a través del cual el smartphone recibe su dosis energética.

Pero mientras tanto ¿Como cuidas tu batería?

Fuente: Xataka

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5 comentarios de “El secreto de la autonomía del móvil no solo está en la batería.

  1. concuerdo con todo lo expuesto en este sitio y muy buenos consejos sobre el cuidado del esmartphone muchas personas salvarian su telefono interiorizando estos consejos tan buenos saludos

  2. Muy buen post @jorgen, es muy bueno que existan personas como tu que nos ayudan con nuestros terminales. Saludos para ti y tu equipo de trabajo y gracias por el post.

  3. Interesante. He visto que muchas personas compran un cell nuevo y se ponen a reclamar por la duración de la batería… ¡No le den tanto uso excesivo!
    Con este consejo, se ahorrarán los problemas. La duración en el futuro, depende de los primero tres ciclos de carga de tu batería; así que trata que en ese período dure, porque de ahí saldrá lo que tendrás en el futuro. Así, tendremos batería para rato, y nos evitaremos que esta se dañe y luego tengamos que salir o buscando otra nueva, o cambiando el móvil por gusto.
    El cuidado tiene que empezar desde cero, y tratar de sobrepasar 120.

    ¿Es así o no comunidad TuAndroid?

  4. Waao Jorgen, que gran explicacion de verdad que esta muy buena,gracias por compartirla con todos,lo que mas me gusto es la parte de las nuevas baterias de grafeno eso si seria un giro en los telefonos.
    Saliendome del tema, anteriormente comente en el juego FAST LIKE A FOX que lo publicaria en mi pagina http://theoneblog.cubava.cu ya que muchos no pudieron descargarlo o los que pudieron no les abria, pues ya lo publique y lo pueden jugar sin problemas este es el enlace http://theoneblog.cubava.cu/2018/04/26/fast-like-a-fox-juego-de-correr/.
    Saludos

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