LG Wing, primeras impresiones

Desde los LG G Flex y aquel LG G5 modular, parece que la compañía se ha empeñado en lanzar algo distinto puntualmente y con lo último, la verdad, ha conseguido diferenciarse y mucho. Os lo contamos tras nuestras primeras impresiones del LG Wing, un móvil con pantalla giratoria y diferente a cualquier smartphone anterior que hubiésemos probado.

La marca logra romper con lo anterior y cambiar de senda en su empeño por las dobles pantallas, descartando accesorios y apostando porque sea el propio móvil el que lo pueda ofrecer y con un formato distinto a lo que vimos en el Nubia Z20 o los plegables como el Samsung Galaxy Z Fold 2. En sus características vemos el procesador Snapdragon 765G de Qualcomm, con el que tiene soporte para 5G y una peculiar combinación de cámaras con las que pretenden que este móvil dé juego, sobre todo a creadores de contenido. Os contamos qué tal.

Un móvil diferente al que cuesta acostumbrarse

Con este factor forma tan distinto las dudas sobre su comodidad llegan pronto. De hecho, el hecho de ser un móvil con una pantalla giratoria hace que desde un primer momento notemos que es un móvil grande y grueso, alcanzando los 10,9 milímetros de grosor y un peso de 260 gramos, por encima de móviles voluminosos y pesados como el Samsung Galaxy S20 Ultra (220 gramos) o el iPhone 12 Pro Max (228 gramos).

Es decir, la integración de estas dos pantallas supone que el LG Wing sea un teléfono más aparatoso de lo que estamos acostumbrados y especialmente nos resultará más difícil acostumbrarnos si solemos utilizar el teléfono con una sola mano. El agarre del Wing no es especialmente cómodo ni tampoco seguro, debido a que además de su tamaño su acabado favorece que sea un teléfono ligeramente resbaladizo.

Hablando de otros aspectos de la estética, la trasera tiene un acabado en brillo con efecto espejo que quedará marcada en todo momento por nuestras huellas dactilares en cuanto empecemos a utilizar el dispositivo. Aunque si preferimos olvidarnos de la suciedad y protegerlo ante arañazos y golpes, veremos que LG incluye una funda.

Hablando del módulo de cámaras del LG Wing, a simple vista es un hermano casi gemelo del que vimos en el Samsung Galaxy Note 20 Ultra, sobre todo por su forma y por el tamaño de los grandes sensores que lo componen. Eso sí, destacar que a pesar de su gran tamaño, el módulo no sobresale tanto como el que vimos en el teléfono de Samsung y además comentar que las lentes parecen tener un diámetro parejo, a diferencia del diseño “en gotas de agua” del LG Velvet.

A continuación hablaremos de las pantallas y su experiencia con ellas, pero en cuanto a diseño comentar que ambos paneles aprovechan muy bien las dimensiones del teléfono, dejando muy poco espacio para los márgenes y sin presentar notch o agujeros en pantalla en la principal. El motivo: recurrir al mecanismo pop-up para la cámara frontal, como ya vemos cada vez menos en general.

En cuanto a la resistencia y la durabilidad, el móvil cuenta con certificación IP54 de resistencia ante agua y polvo y la certificación militar MIL-STD 810G. Además, el fabricante promete que este sistema giratorio aguanta hasta 200.000 giros, habrá que ver si al menos resiste todos los que le daremos en el análisis a fondo (en los que ya le hemos dado, que no son pocos, de momento bien).

Más pantallas, más posibilidades

La nueva gran apuesta de LG llega con una pantalla principal con tecnología OLED de 6,8 pulgadas y con unos bordes ligeramente curvados. Al rotar este panel vemos la pantalla secundaria, un OLED de 3,9 pulgadas en un formato casi cuadrado y, eso sí, totalmente plano.

A nivel de calidad, en general la visualización es correcta en todo tipo de contenidos, especialmente en la principal (pese a tener algo menos de densidad que la otra). Vemos que en los dos casos se trata de una resolución FullHD+, que es suficiente para que dé buena experiencia, pero a su vez se desaprovecha la oportunidad de colocar una densidad y resolución mayor en un gran panel de 6,8 pulgadas.

La curvatura, eso sí, suele tener implicaciones en el manejo y éste es uno de los casos. La navegación por gestos no es muy precisa en la pantalla principal, de modo que al intentar el gesto “atrás” lo hemos tenido que repetir varias veces hasta acertar.

La experiencia con la doble pantalla

Hablando de la utilidad de las pantallas, nuestra experiencia con el LG Wing ha girado (nunca mejor dicho) en torno a la multitarea, buscando comprobar si como el fabricante asegura ésta va más allá en el Wing. Y a priori podemos decir que gracias a este nuevo formato de dos pantallas esta función se puede aprovechar algo más que en una sola pantalla.

Para favorecer la experiencia con la multitarea, podemos utilizar estas dos pantallas con la orientación que queramos ya que la interfaz se adapta según nuestra sujeción del teléfono y en qué orientación quede. Así, podemos tener la pantalla principal arriba o abajo y la pequeña al lado contrario, o si preferimos tener el móvil en vertical también podremos elegir entre tener la pantalla principal a la izquierda o la derecha y que la interfaz esté orientada como toca.

Eso sí, a tener en cuenta que estas pantallas funcionan de forma independiente una de la otra, si bien hay aplicaciones como las de mensajería, la galería o los reproductores multimedia que pueden adaptarse a este formato doble. De este modo, ofrecen el contenido principal, como por ejemplo un vídeo, en la pantalla más grande, quedando reservada la pequeña para el panel de control de la reproducción, el brillo y el volumen.

Del mismo modo podemos ejecutar el navegador y una aplicación para tomar notas de manera simultánea. Esta función puede resultar muy útil si queremos tomar notas sin perder de vista el contenido que estamos consultando o copiar texto del mismo.

Por cierto, al recibir llamada de teléfono podemos utilizar la pantalla pequeña para descolgar y utilizar el panel grande para seguir utilizando el teléfono. O incluso hacer una videollamada, pero esto último no parece funcionar de forma perfecta todavía, dado que aunque el software nos indique que hay que rotar el teléfono no vemos que pase nada.

Lo mismo ocurre con la aplicación de cámara. De hecho, hay algunas opciones que favorecen un modo de uso u otro si se seleccionan con las dos pantallas activas, como el “modo gimbal”, una de las principales novedades de software adaptado y que se ejecuta con la captura de vídeo. Con él se emulan los controles de un estabilizador para poder manejarlos en la pantalla secundaria.

También hemos probado el ver una serie, película o vídeo en la pantalla principal para poder chatear mientras tanto con la secundaria. Esto ha funcionado bien y no ha habido interrupciones en ninguna de las dos tareas, pudiendo hablar con nuestros contactos al mismo tiempo que veíamos un vídeo.

¿Y qué ocurre con los videojuegos? De momento hemos visto que el ‘Asphalt 9’ está optimizado para el LG Wing, de modo que mientras echamos una carrera en la pantalla principal podemos consultar la ruta que estamos recorriendo de forma simultánea en la pantalla secundaria. Eso sí, por ahora no hay muchos juegos que estén optimizados para este terminal.

Lo que en estas primeras pruebas nos ha parecido el formato del LG Wing es que las posibilidades de uso del móvil se amplían con estas dos pantallas siempre y cuando necesitemos ejecutar dos aplicaciones al mismo tiempo de forma independiente. Pero, por otro lado, el listado de aplicaciones que estén optimizadas para las dos pantallas del LG Wing es aún escueto.

Además, consideramos que LG ha desaprovechado la oportunidad de interconectar estas dos pantallas como sí hemos visto en los plegables de Samsung. El LG Wing carece de una opción de “arrastrar” contenido de una pantalla a otra como imágenes, páginas webs o texto, y es una función que podría mejorar muchísimo la experiencia.

Un hardware que aguanta el tirón, aunque subiendo la temperatura

Hemos hablado del uso de muchos tipos de tarea, y para ello cabe recordar que en el interior del LG Wing vemos el procesador Qualcomm Snapdragon 765G, acompañado de 8 GB de RAM y un almacenamiento interno de 128 GB. Además, podemos ampliar éste último con tarjetas microSD hasta un máximo de 2 TB.

Hilando con lo comentado en el apartado anterior, en nuestro caso vemos que la multitarea va a ser una función que utilicemos mayoritariamente en este teléfono. Así, tras haber estado probando el teléfono durante varias horas (casi siempre con dos apps activas a la vez), con aplicaciones más y menos exigentes, nos parece que el terminal viene muy bien optimizado y que el 765G ha podido con todo y con esa multitarea más exigente, pese a no ser de gama alta.

Así, por ahora no hemos visto ni lags, ni tirones, ni tiempos de espera incómodos. Eso sí, el teléfono se calienta más de lo que esperábamos.

Hablando de la batería, el LG Wing integra una pila de 4.000 mAh. Soporta carga inalámbrica y hemos tenido buena experiencia con la carga rápida, aunque este apartado como es habitual lo podremos destripar en detalle en el análisis a fondo tras unos días de uso.

La triple cámara y la función “gimbal”

Decíamos en el inicio que el esquema de cámaras traseras es un tanto inusual en este móvil, y nos referíamos a que lo que vemos es un sensor principal de 64 megapíxeles, un gran angular con sensor de 12 megapíxeles y un segundo sensor gran angular de 13 megapíxeles (ni tele, ni macro, ni profundidad, dos grandes angulares). La cámara frontal pop-up por su parte integra un sensor de 32 megapíxeles.

Antes de hablar del rendimiento fotográfico, que veremos de manera superficial en esta toma de contacto a la espera del análisis a fondo, es que hemos tenido algún problema con la orientación de la cámara. Al girar el teléfono había ocasiones en las que la app no reconocía la orientación vertical u horizontal, aunque en las fotografías de la galería parece que esto se corrige.

Así, después de unas primeras capturas, las cámaras parecen dar buen resultado con luz favorable, aunque parece que en condiciones de poca luz hay más margen de mejora, sobre todo si utilizamos el gran angular. En las fotos macro echamos en falta más detalle, dado que en ocasiones el objeto principal se difumina ligeramente.

Lo que nos ha sorprendido para bien ha sido la cámara frontal, tanto en foto como en vídeo, ya que ofrece unas imágenes bastante acertadas. Salvo el procesado del modo retrato, que no es tan preciso como debería al tener que mejorar el recorte del sujeto.

En cuestión de vídeo, el modo gimbal ha sido prácticamente el protagonista de nuestras pruebas, y de momento creemos que hace un buen trabajo a la hora de corregir las trepidaciones. Hemos obtenido tomas bien estabilizadas, aunque el único reproche de momento es que sólo podemos grabar en HD o en FullHD, prescindiendo de una grabación 4K en este modo.

A pesar de estas primeras pruebas, seguiremos haciendo fotos y vídeos para poder contaros con mucho más detalle si la fotografía y el vídeo del LG Wing pasa con nota nuestro análisis.

Un móvil que no entiende de status quo

Salir de la zona de confort no es fácil y parece ser que LG no quería conformarse con lanzar un teléfono más que quedase inmerso en el ya amplio escaparate actual de móviles, sin hacer ruido. El LG Wing es una propuesta que consigue salirse de la fila en el apartado de diseño gracias a este nuevo formato giratorio de doble pantalla, y puede ser un recurso que consiga llamar la atención de aquellos usuarios que prioricen la multitarea o la estabilización sin recurrir a accesorios.

De hecho, de momento creemos que es la multitarea el principal reclamo que puede sostener este nuevo formato, dado que por especificaciones no es un teléfono que se desmarque especialmente de la competencia. En el caso de no tener intención de usar la multitarea, quizás el LG Wing puede ser algo más anecdótico que funcional.

Pese a todo, se dice que que quien no arriesga no gana y LG parece haber dado el primer paso a una posible nueva forma de consumir la telefonía móvil, bautizándolo como “Proyecto Explorer” (en referencia a esta nueva línea de móviles).

Fuente: Xataka
Una colaboración de Tecnología al Día

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3 comentarios de “LG Wing, primeras impresiones

  1. Un prometedor fracaso, los de LG parecen olvidar la serie G flex , demasiada competencia y muy buena para salir con esta en el final del 2020

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